El Domingo de la verdadera justificación.
Evangelio: Lucas 18,9-14 En aquel tiempo, por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús les contó esta parábola: 18,10: –Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, el otro recaudador de impuestos. 18,11: El fariseo, de pie, oraba así en voz baja: –Oh Dios, te doy gracias porque no soy como el resto de los hombres, ladrones, injustos, adúlteros, o como ese recaudador de impuestos. 18,12: Ayuno dos veces por semana y doy la décima parte de cuanto poseo. 18,13: El recaudador de impuestos, de pie y a distancia, ni siquiera alzaba los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: –Oh Dios, ten piedad de este pecador. 18,14: Les digo que éste volvió a casa absuelto y el otro no. Porque quien se alaba será humillado y quien se humilla será alabado. – Palabra del Señor Leyendo la parábola de hoy se puede perder el mensaje porque se arriesga a tomar partido con el personaje equivocado. Está claro que no ...