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El Domingo de la confesión de Pedro.

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  Evangelio:  Mateo 16,13-20   En aquel tiempo, 16,13: Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Felipe, preguntó a los discípulos: –¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? 16,14: Ellos contestaron: –Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; otros, Jeremías o algún otro profeta. 16,15: Él les dijo: –Y ustedes, ¿quién dicen que soy? 16,16: Simón Pedro respondió: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. 16,17: Jesús le dijo: –¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre del cielo! 16,18: Pues yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi Iglesia, y el imperio de la muerte no la vencerá. 16,19: A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo; lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo. 16,20: Entonces les ordenó que no dijeran a nadie que él era el Mesías.  – Palabra del Señor   Un día, a la vista de la...

El Domingo en que a causa de la fe los perros son corderos.

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Evangelio:  Mateo 15,21-28   En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró de allí se fue a la región de Tiro y Sidón. 15,22: Una mujer cananea de la zona salió gritando: –¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio. 15,23: Él no respondió una palabra. Se acercaron los discípulos y le suplicaron. –Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros. 15,24: Él contestó: –¡He sido enviado solamente a las ovejas perdidas de la Casa de Israel! 15,25: Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo: –¡Señor, ayúdame! 15,26: Él respondió: –No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos. 15,27: Ella replicó: –Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños. 15,28: Entonces Jesús le contestó: –Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos. Y en aquel momento, su hija quedó sana.  – Palabra del Señor   Contaban los rabinos que un agricultor había pl...

El Domingo de la sabiduría de Dios que colma la mesa.

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  Evangelio:  Mateo 14,13-21   Al enterarse, Jesús se fue de allí en barca, él solo, a un paraje despoblado. Pero lo supo la multitud y le siguió a pie desde los poblados. 14,14: Jesús desembarcó y, al ver la gran multitud, sintió lástima y sanó a los enfermos. 14,15: Al atardecer los discípulos fueron a decirle: El lugar es despoblado y ya es tarde; despide a la multitud para que vayan a los pueblos a comprar algo de comer. 14,16: Jesús les respondió: No hace falta que vayan; denle ustedes de comer. 14,17: Respondieron: Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados. 14,18: Él les dijo: Tráiganlos. 14,19: Después mandó a la multitud sentarse en la hierba, tomó los cinco panes y los dos pescados, alzó la vista al cielo, dio gracias, partió el pan y se lo dio a sus discípulos; ellos se lo dieron a la multitud. 14,20: Comieron todos, quedaron satisfechos, recogieron las sobras y llenaron doce canastos. 14,21: Los que comieron eran cinco mil hombres, sin contar mujeres y...

El Domingo de la semilla buena y la cizaña.

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  Evangelio:  Mateo 13,24-43   13,24: Les contó otra parábola: El reino de los cielos es como un hombre que sembró semilla buena en su campo. 13,25: Pero, mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró cizaña en medio del trigo, y se fue. 13,26: Cuando el tallo brotó y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. 13,27: Fueron entonces los sirvientes y le dijeron al dueño: Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿De dónde le viene la cizaña? 13,28: Les contestó: Un enemigo lo ha hecho. Le dijeron los sirvientes: ¿Quieres que vayamos a arrancarla? 13,29: Les contestó: No; porque, al arrancarla, van a sacar con ella el trigo. 13,30: Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha. Cuando llegue el momento, diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña, y en atados échenla al fuego; luego recojan el trigo y guárdenlo en mi granero. 13,31: Les contó otra parábola: El reino de los cielos se parece a una semilla de mo...