El Domingo del traje de Fiesta. Octubre 9 del 2020

 PONGAMONOS EL TRAJE DE FIESTA PARA IR AL BANQUETE DE BODAS.

"He preparado un banquete, ya hice matar terneras y otros animales gordos y todo está a punto. Vengan, pues, a la fiesta de la boda." Mt 22, 1-14

Cuanto más se menosprecia a Dios, cuando más queremos sacarlo de los escenarios de decisión, cuando evitamos seguir su proyecto del Reino, cuando nos hemos olvidado de darle a El la honra y la gloria, es entonces cuando El quiere hacer una gran fiesta para que todos puedan participar.

Hemos venido asistiendo a una negación sistemática de Dios, se puede apreciar en diferentes contextos como el ateísmo no es solo una concepción en donde se pretenda dar por descontada la existencia de Dios, sino que el ateísmo práctico se ha hecho una realidad caracterizada no por dejar de creer en Dios, sino en vivir sin Dios.

Las invitaciones a aceptar al Padre de Nuestro Señor Jesucristo están presentes por doquier, son muchos los predicadores y profetas On Line que hablan en nombre de Dios e incluso en ciudades como la nuestra hay diales especializados en evangelización, que cambiaron su formato radial popular por propuestas de evangelización las veinticuatro horas talvez con un impacto en sus congregaciones pero frente a tantas emisoras en la radio tradicional o en la internet se prefiere el Reino de la banalidad, de lo superfluo y especialmente allí en donde las malas noticas llevan a la destrucción de personas e instituciones.

He venido haciendo un sondeo en la radio tradicional del Área Metropolitana de Bucaramanga y he encontrado que el Señor Jesucristo y el Reinado de su Padre sigue presentándose como una propuesta de salvación y tal vez la antigua Radio Primavera que en otros tiempos se caracterizara por el noticiero popular de mayor audiencia, ahora en verdad presentan sin descansar la Buena Noticia del Evangelio en formatos infantiles, juveniles, de formación Bíblica, predicaciones, musicales con personas creyentes detrás de los micrófonos y con testimonios por su membresía a Iglesias que han entendido que necesitamos salir a los cruces de los caminos a invitar a todos los que quiere el Señor en su Banquete; y así otros esfuerzos aunque no de tiempo completo, ni con la Unción del Espíritu Santo que produce interferencia cuando un creyente desea tener siempre en su estación favorita una reflexión del Evangelio, una buena predicación. Salir a los caminos según el Evangelio de este Domingo no es terminar haciendo lo que hacen los viandantes, sino que los viandantes entren y se sienten en el Banquete de Bodas.

En este Domingo, nuevamente el Señor utiliza una parábola para presentar el Reino de los cielos a los dirigentes religiosos de su época. Nuevamente parte de situaciones de la cotidianidad de su pueblo y deja claro como hay personas que dicen pertenecer al Reino, pero cuando llega el momento de aceptar la invitación de sentarse a la mesa en el banquete de bodas de su Hijo algo mas importante tienen que hacer. Dice San Mateo que uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, otros golpearon y dieron muerte a quienes el Señor había contratado para que fueran a llamar a los comensales. (Mt, 22,9)

Hace ocho días también la Parábola de los cosecheros sin entrañas presentaba a aquellos que se negaron a dar frutos, cuando el dueño de la viña pidió lo que debían producir los administradores, razón por la cual el Señor sentenció que les daría la viña a otros que si produjeran frutos.

Dar buenos frutos es nuestra tarea de cristiano, no es hacer por hacer, o decir que voy a hacer y no lo hago. El Señor sigue invitándonos a sentarlos como hermanos en el banquete de bodas de su Hijo, El no cesar de enviar emisarios para que participemos, para que tengamos membresía, para que nos involucremos y hagamos parte de su Reinado.

Las excusas siguen siendo las respuestas a diario para no comprometerse. Aún seguimos escuchando que los bautizados no nos comprometemos con el Reino de Dios porque estamos comprometidos mas con lo terrenal, que buscamos entrar a los templos para que nos hagan sentir bien, para que nos den palabras que se acomoden a nuestro estilo de vida, pero en donde se presenta la verdad nos incomoda y pasamos nuestra vida buscando “párrocos chéveres”, “sermones bonitos, cargados de anécdotas, chistes en doble sentido y hasta ser partícipes de rifas, tómbolas y premios por ir cada domingo a Misa”. Cuando se trata de cumplir con el Evangelio de ir, evangelizar, salir a los cruces e los caminos, de ser una “Iglesia en salida” como nos lo enseña el Papa Francisco, entonces tenemos otras cosas más importantes que hacer.

Esta es la razón por la cual la tarea de extensión del Reino de Dios sigue recayendo en muy pocos que en verdad han dicho si y han cumplido, invierten su tiempo, su inteligencia, se reinventan para salir a los cruces de los caminos no para hacer lo que hacen los caminantes sino para que los caminantes entren al Banquete de Bodas del Hijo.

Las exigencias del Reino no están en orden a hacer parte de una Iglesia, sino el de hacernos partícipes, es decir compartir y hacernos uno como el pan que se ofrece en cada banquete, un pan hecho de muchos granos pero que partido llega también a muchas personas.

Tal vez la frase más polémica que lanzara el Papa Francisco al inicio de su Pontificado fue: la Iglesia no es una ONG, me imagino que los más molestos fueron los directivos y miembros de las grandes ONGs, pero al Interior de la Iglesia el hacer mucho, el tener muchos planes pero no lograr salir a los cruces de los caminos, el quedarnos en los templos en rituales que alimentan costumbres, nos está llevando a que pasemos nuestra vida envueltos en majestuosas liturgias pero con San Pablo tenemos que cuestionarnos: “no vine a bautizar sino a evangelizar”. Las grandes enseñanzas de la Iglesia nos han dicho que el culto, la liturgia es la celebración de nuestra fe. Primero nos preparamos para ir a los caminos, luego vamos a los caminos y una vez que hemos captado la atención en formación, exhortación, predicación, testimonios ahí si nos sentamos gozosos en el Banque de bodas del Hijo, porque sino de lo contrario el Señor advertirá que hay algunos que no trajeron el traje de fiesta.

Es muy alentador saber que a pesar de que hay naciones que quitaron a Dios de sus constituciones, que no se enseña, ni se ilustra sobre las culturas religiosas, que se están derribando crucifijos, esculturas religiosas, que se hagan burlas sistemáticas a prácticas piadosas, que las personas que oran, siguen la Palabra de Dios como luz para sus vidas son presa de bullyng en sus empresas, vecindarios y hasta en sus propios espacios de expresión religiosa, el Señor sigue diciendo: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían, vayan ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encuentren convídelos a la boda”

¿Aceptamos sentarnos haciéndonos partícipes de la boda del Hijo? ¿Ya tenemos el traje de fiesta?

Feliz Domingo.


Comentarios

  1. Titalmente cierto, la gente dice seguir al Señor pero la verdad es otra , porque no quiere compromiso y si seguimos al Señor debemos comprometernos con él dejar tantas cosas vanas.i

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  2. Padre, a mi me pasa que quisiera siempre llevar mi vida de acuerdo a la Palabra de Dios, pero coloco primero mi quehacer diario, sin consultarlo o ponerlo en manos de Dios. Mi inconstancia en la oración, no me hace perseverar

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