VEN ESPIRITU SANTO Y SE NUESTRA LUZ EN ESTA OSCURIDAD.
“Estaban los
discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos” Juan
(20,19-23)
Uno de los grandes Apóstoles llamado “el de los gentiles”, el de los no Judíos, ni mucho menos cristianos es la simbiosis de culturas, de pensamientos, de actitudes, de razonamientos y de decisiones. Lo conocemos antes de la conversión como Saulo, pero una vez que cae del caballo e inicia su seguimiento al Señor que él perseguía se convierte en el gran pablo de Tarso.
En la Liturgia de este Domingo de Pentecostés nos dirá: “Pues
todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en
un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo
Espíritu” (1 Cor 12, 3-13).
La procedencia de Pablo de Tarso es esta: Judío, Griego,
Romano, perseguidor de cristianos, Apóstol de los Gentiles, y bautizado en el
Espíritu para formar un solo cuerpo.
En estos días cuando se busca hacer oración y estar a solas
con el Padre Dios es muy difícil cerrar las ventanas de tantas voces y escuchar
la diversidad de pensamientos, de subculturas juveniles y de movimientos de
protesta. No podemos estar sordos los hombres de fe.
Si en verdad somos verdaderos cristianos necesitamos
interpretar todos los lenguajes, las voces y sonetos que se repiten en las
calles de nuestra dolida Colombia.
Hay hombres y mujeres de Dios, orando, escuchando,
aconsejando, implorando al Señor de la vida que haya consenso, paz y voluntad
de construcción de una sociedad nueva en donde la injusticia no siga
colonizando, la corrupción sea echada fuera y el deseo de servicio sea el alma
de los gobernantes.
El Señor ha venido escuchando la oración de miles de
colombianos de fe y de personas que gracias a que somos una aldea global se
unen para orar en una gran súplica de paz y fraternidad.
En medio de tantas voces el Señor ha colocado a líderes de
iglesias, pero especialmente el Espíritu de Dios ha movido a un hombre curtido
en oración, en escucha, en diálogo para estar en medio de la mesa de
negociación entre los promotores del paro y el gobierno
Talvez pase inadvertido u otros interpreten como una acción
más de la tarea propia de la Iglesia, pero el Vaticano y otros garantes
internacionales han irrumpido para facilitar el diálogo.
Al Igual que Pablo de tarso, las personas de fe, necesitamos
dejarnos llevar por el Espíritu de Dios para interpretar toda esta amalgama de
realidades y situaciones que nos han colocado frente a una gran crisis social, política
y económica.
En éste domingo de Pentecostés la Iglesia está unida en una
sola plegaria: “Ven Espíritu Santo, se para nosotros la mirada del rostro de la
justicia y la verdad, permite que todo viento contrario sea usado como las aves
del cielo para alzar el vuelo en la dirección correcta, ven Espíritu Santo a
enseñarnos la grandeza y hermosura de la vida, Ven Espíritu a mostrarnos que
aún el amor tiene un puesto en el corazón de la
humanidad y las instituciones,
ven Espíritu a reconciliar la eternidad con la fragilidad, ven Espíritu Santo a
encender la luz de la alegría en donde las tinieblas están dejando una estela
de tristeza, angustia e incertidumbre”. Amén.
¿Qué ha y en la vida de los discípulos del Señor antes de la
venida del Espíritu Santo? Eran personas muy humanas, escondidos, llenos de
miedo y sin la capacidad de arriesgar sus vidas.
Después de la venida de recibir el espíritu Santo se
transforman en hombres de valor que hacen milagros, finalmente han entendido
que quien quiera seguir a Jesús debe dilatar el corazón y estar en comunión con
todo ser viviente.
Cuando se posee el Espíritu, aunque el otro no hable nuestra
lengua, sentimos al otro como una presencia de paz. El Espíritu sopla donde
quiere, no hace ruido, pero su acción no se sabe de dónde viene o a donde va. En
muchas ocasiones le damos más importancia a las reglas que al Espíritu del Evangelio
y por esto es que las personas no se sienten libres, ni felices frente ala
decisión de ser cristianos. Pentecostés significa la venida del Espíritu Santo,
cincuenta días después de la resurrección del Señor, tiempo de miedo,
desconfianza, soledad al interior del grupo de los más cercanos del Señor.
El cristiano, es decir, el discípulo del Señor que no ha
recibido el Espíritu Santo permanecerá atado al miedo, a la desconfianza, ingredientes
necesarios para ser una persona supersticiosa y fría en el seguimiento del
Señor Jesucristo.
El Espíritu Santo está presente en la historia de la
humanidad, desde el principio de la creación, pero la Iglesia ha permitido que en
este domingo celebremos su solemnidad. El Espíritu Santo no debe tener un lugar
de importancia solo este día, El debe ser reconocido, aceptado y recibido en
todo momento de nuestra vida. El es nuestro aliento de vida, nuestro defensor y
especialmente quien nos da sabiduría, fortaleza, conocimiento, piedad, temor de
Dios, entendimiento y consejo.
No dejemos de pedir sus siete dones, especialmente en este
momento coyuntural en que vive nuestro país.
Como cristianos no perdamos la esperanza, sino que por el
contrario estemos juntos para que podamos nuevamente escuchar las palabras del
Señor Jesucristo que irrumpe y nos dice: “paz a ustedes…reciban el Espíritu
Santo”.
Feliz Domingo de Pentecostés.
Sady Daniel, Pbro.
Gracias Padre Sady,reflexión esperanzadora,la importancia de pedir en todo momento al Espíritu Santo.Dios te siga iluminando con su Santo Espíritu para que sigas con ese amor y entrega evangelizando.🔥❤️🕊️🙏
ResponderEliminar