El Domingo en donde falta fuerza que viene de lo alto.
Evangelio: Lucas 24,46-53
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: –Así está escrito: que el Mesías tenía que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día; 24,47: que en su nombre se predicaría penitencia y perdón de pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén. 24,48: Ustedes son testigos de todo esto. 24,49: Yo les enviaré lo que el Padre prometió. Por eso quédense en la ciudad hasta que sean revestidos con la fuerza que viene desde el cielo. 24,50: Después los condujo [fuera,] hacia Betania y, alzando las manos, los bendijo. 24,51: Y, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. 24,52: Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén muy contentos. 24,53: Y pasaban el tiempo en el templo bendiciendo a Dios. – Palabra del Señor.
REFLEXION.
Dios estaba
ubicado arriba, en los cielos, los hombres en la tierra, así que todo lo que
venía de Dios se decía que descendía hacia los hombres, y todo lo que iba de
los hombres hacia Dios subía a los cielos.
Es necesario
anotar que antes el evangelista escribió que Jesús "abrió la mente de sus
discípulos para comprender las Escrituras". Las Escrituras no basta con
leerlas, hay que abrir la mente, es decir, abrirse a lo nuevo, de lo contrario
no se pueden entender.
La conclusión
del Evangelio de Lucas nos deja un sin sabor. Después de tantos esfuerzos,
después de tantas vivencias, parece que sus discípulos no han entendido nada.
En su aparición
a sus discípulos de Jesús resucitado continúa su enseñanza y les explica que
" El Cristo sufrirá, como está escrito en las Escrituras, pero al tercer
día resucitará de entre los muertos»”. El número tres no sólo indica una
caducidad cronológica, sino que significa plenitud, totalidad. Jesús será
asesinado, pero entonces volverá a la vida completamente, plenamente.
"Y en su
nombre", en el nombre de Cristo, "Serán predicada la Buena Noticia a
todos los pueblos"", aquí el evangelista utiliza el término 'etne'
que indica pueblos paganos, por lo que el mensaje de Jesús no está reservado
sólo a Israel, sino que es universal, para toda la humanidad. ¿Y qué se
predicará? “«La conversión y el perdón de los pecados»”, y el término usado por
el evangelista para "conversión", indica un cambio de mentalidad que
luego se traduce en un cambio en el comportamiento. Significa orientar la
propia existencia de otra manera.
Si has vivido
para ti hasta ahora, ahora vivirás para los demás.
Es la
conversión, el cambio radical de la propia existencia, orientar la propia vida
hacia el bien de los demás, que obtiene el perdón, la cancelación de los
pecados. El término "pecados" no indica faltas de los hombres, sino
la orientación equivocada de su existencia”,
Y Jesús anuncia
que enviará sobre ellos aquel que el Padre ha prometido, es decir, el Espíritu
Santo.
El Resucitado
les pide permanecer en la ciudad, y el término que usa es el de estar quietos,
“permanecer sentado", por lo tanto, permanecer inmóvil, "hasta que
sean revestido del poder de lo alto".
Todavía los
discípulos no tienen el Espíritu, se les manifestará en el día de Pentecostés,
entonces Jesús allí les invita a mantener la calma.
“Él los llevó a
Betania y los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado
al cielo". Sólo el evangelista Lucas nos habla de la ascensión de Jesús,
la que encontramos en el Evangelio La de Marcos es una adición posterior, pero
no forma parte del texto original del evangelista.
Ser transportado
al cielo no significa a nivel espacial y "cielo" es uno de los
términos que se usaban para indicar, para dar a conocer la presencia de Dios;
Jesús, el que fue sentenciado a muerte como un criminal, manifiesta la plenitud
de Dios. Esta ausencia en la vida terrena no lo separa de los hombres, sino que
los une para potenciar su actividad.
Bueno, la
conclusión dramática, inesperada y decepcionante: “Se postraron ante él;
después regresaron a Jerusalén ", Jerusalén, la ciudad santa, sede de la
institución religiosa", con gran alegría ", casi triunfante, y nunca
esperábamos tal conclusión, “y siempre estaban en templo alabando a Dios”.
¿En el templo?
¿Pero no se dieron cuenta que cuando Jesús murió, el velo del templo se rasgó
por la mitad y se reveló que no había nada dentro? ¿No recuerdan cuando Jesús
llamó al templo cueva de ladrones, de bandidos? ¿Pero no recuerdan cuando Jesús
les dijo que "este templo será demolido"? Bien, la atracción de la
religión, de la institución religiosa, es más fuerte que la enseñanza y el
sacrificio de Jesús.
"Regresan
al templo para alabar a Dios". El evangelista termina de manera dramática,
como diciendo: “Y no entendieron nada”. Todavía será necesaria una intervención
de Jesús, será necesario el descenso del Espíritu Santo, pasarán muchas
situaciones más antes de que la comunidad entienda que tienen que irse de
Jerusalén para abrirse al mundo pagano y así propagar el amor universal del
Señor.
La luz de las
Escrituras les hizo comprender que Jesús no se fue a otro lugar, no se ha
desviado, sino que se ha quedado con la gente. Su forma de estar presente ya no
es la misma, pero no es menos real. Antes de la Pascua, estuvo condicionado por
todas las limitaciones a las que estamos sujetos. Ahora no hay limitaciones y
El puede estar cerca de cada persona, siempre. Con la Ascensión, su presencia
no ha disminuido, sino que es una presencia real y actuante.
Será necesario
Pentecostés, será necesario la venida del Espíritu Santo para que los
discípulos puedan entender el querer y el mandato del Señor.
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